El abanico variopinto de Lima





 El abanico variopinto de Lima ©


En la boca del bullicio

florece mi ciudad, Lima,

sombreada por smog

y coronada del formol de los ruidos:

bocinas, pasos, voces,

que escupen y almuerzan

al mismo tiempo,

bocanadas de ilusiones.


Tiene ojos diversos,

de mil colores distintos,

que auscultan

el latido de su gente,

que laten en cada calle,

en cada esquina de polvo y luz.


El monstruo de siete cabezas

no perdona acentos extraños,

ni figuras diferentes,

ni máscaras diversas;

devora algunas velas encendidas,

traga lámparas y susurros,

y asume a todos sus habitantes

como un abanico de la vida,

que gira, que gira

entre sombras y reflejos

que nunca se detienen.


Y aun así, entre sus grietas

la ciudad respira belleza:

plazas que acarician la memoria,

calles que guardan historias,

y un cielo que, al atardecer,

abraza al caminante

de sueños perdidos,

de pasos cansados,

de ojos que buscan luz.


Lima es estatua ciega,

o madre tierna;

abre los brazos a los turistas,

y a veces cierra la mano a los oriundos.

De sus diversas trenzas

regala mariposas,

y, a veces, escarabajos.


Lima es fuego, es ciudad vital,

niebla que se convierte en horizonte

con mirada de esperanza.

Es abanico de turismo,

chola, chicha, light;

ciudad rock, moteada por salsa, cumbia o huayno,

potajes de altura y sabor de carretilla,

el mejor o peor higo de la higuerilla.

#edithelviracolquirojas

@edithcolquirojas




Edith Elvira Colqui Rojas-Perù

Comentarios

Entradas populares